Una cosa en este mundo: la mirada. Bianca Ruiz Diaz 4°3°

 UNA COSA EN ESTE MUNDO: LA MIRADA


Hay una cosa en este mundo: una que todos consideran necesaria, fundamental. Y no, no estoy

hablando ni del amor, ni del dinero; ni siquiera de los amigos o la familia. Eso es algo que todos

subestiman. Yo hablo de la mirada. Aunque no en su sentido más amplio, sino en la simple

capacidad de ver a todos y a todo, con sus diferentes colores, formas, gestos… realmente pienso

que es magnífico.


¿Pueden creer que los humanos dependen tanto de la vista, que solo cuando ella se desactiva son

capaces de prestarle atención a sus otros sentidos? Nuestra audición se agudiza cuando somos

incapaces de ver, y el tacto se convierte en nuestros nuevos ojos. Pero, siendo sinceros, teniendo

la capacidad de ver, ¿Quién no abusaría de tal habilidad?


Imaginen el siguiente escenario: un gran campo cubierto por un pasto verde oscuro algo pinchoso

para tus pies descalzos, lleno de suaves flores de toda la gama de colores. Un río cristalino a tu

derecha, que refleja el atardecer pintado de rojos, naranjas y amarillos que, al levantar la mirada,

se aprecia en el horizonte. Mientras que los árboles, con sus fuertes y rasposos troncos marrones,

y sus copas llenas de diferentes tonalidades de verdes, se mueven al compás del suave viento,

saludando al día que se va y a la noche que viene. ¿No es hermosa la imagen? ¿No te parece

relajante?


Pero ahora quiero que me respondas algo con honestidad. ¿Te piensas capaz de apreciar ese

escenario siendo ciego? ¿Sin saber cómo lucen los colores, las formas, o los gestos? ¿Sin haber

visto, aunque sea una vez, cómo los colores del cielo se mezclan entre sí? ¿Sin haber visto cómo

las copas los árboles se mueven con el viento? ¿Sin haber visto cómo un río cristalino luce? ¿Sin

entender cómo deben lucir los colores? Sinceramente, no. Nadie podría entender la belleza de

aquel lugar sin la vista.


Y por ello estoy tan molesto. Porque nadie JAMÁS entiende el regalo de ver. Lo afortunados que

son de abrir los ojos y seguir viendo todos esos colores que adornan la vida, que te acompañan y

se van solo cuando vos lo decidas. No entienden. No entienden lo que es vivir en la oscuridad. No

entienden lo frustrante que es tratar de entender cómo luce un color. ¿Rosa? Más claro que el

rojo. ¿Rojo? Más oscuro que el rosa. Sí, pero ¿Rosa?


Hay una cosa en este mundo. Algo que llamamos mirada. Pero no hablo de ella en su sentido más

amplio, sino en la capacidad de ver e interpretar el mundo. Pero, para aquellos que no poseemos

ese regalo, ¿Cómo se supone que interpretemos este mundo tan dirigido por aquel sentido?


De: Bianca Ruiz Diaz 4° 3°

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