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Cuento de Fútbol, Brian Meneses.

¡Chutea! Uno a uno con el marcador empatado. Capaz decepcionado solo miraba hacia las gradas logrando contar. -Once… doce… trece. ¿Dónde estará? Uh, ahora son once de nuevo.  De las trece personas que miraban el partido justo se fueron dos. Él sólo esperaba a una persona, persona que no había llegado en los setenta y nueve minutos que pasaron. Quedaban once. No importaba por donde lo mirara, simplemente quedaban once. Recordó entonces que, a sus once años, lo veía gritándole a la TV. -¡Chutea!¹ ¡No te cuesta nada arriesgarte a chutar! Con emoción y brillo en sus ojos vió como el diez del Real Madrid recibía el centro que le había pasado el nueve de su equipo. Lo paró con el pecho y con una media volea logró definir la victoria de su equipo en partido más importan de la Liga de Campeones. -Ya no hay esperanzas – dijo para sí mismo y al parecer para nueve personas más. - ¡Le daré una paliza a quien te haya enseñado esa frase! ¡No te quedes quieto! ¡Busca el balón y chutea! ¹chutar: patea

Una cosa en este mundo: la mirada. Bianca Ruiz Diaz 4°3°

  UNA COSA EN ESTE MUNDO: LA MIRADA Hay una cosa en este mundo: una que todos consideran necesaria, fundamental. Y no, no estoy hablando ni del amor, ni del dinero; ni siquiera de los amigos o la familia. Eso es algo que todos subestiman. Yo hablo de la mirada. Aunque no en su sentido más amplio, sino en la simple capacidad de ver a todos y a todo, con sus diferentes colores, formas, gestos… realmente pienso que es magnífico. ¿Pueden creer que los humanos dependen tanto de la vista, que solo cuando ella se desactiva son capaces de prestarle atención a sus otros sentidos? Nuestra audición se agudiza cuando somos incapaces de ver, y el tacto se convierte en nuestros nuevos ojos. Pero, siendo sinceros, teniendo la capacidad de ver, ¿Quién no abusaría de tal habilidad? Imaginen el siguiente escenario: un gran campo cubierto por un pasto verde oscuro algo pinchoso para tus pies descalzos, lleno de suaves flores de toda la gama de colores. Un río cristalino a tu derecha, que refleja el atard

Querer y Perdonar, poema. Martinez Mía Nahiara 4° 3°tm.

  Querer y perdonar. Quisiera desaparecer, desvanecerme en el aire y que me lleve el viento Que me lleve el viento hacia otro momento Aquel momento Aquel momento en el cual fui feliz En el cual fui feliz con vos. A pesar de cómo están las cosas me hiciste bien, Me sentía bien a tu lado, Me llenaba de felicidad cada vez que me llegaba un mensaje tuyo y en mi cara - inconscientemente- aparecía una sonrisa, Una sonrisa estúpida, esa sonrisa con la cual me daba cuenta de cuánto te quería, Cuánto te quiero, Te quiero, amor. Te quiero a pesar de que me destruyas cada vez que lo intento. Te quiero porque sé que nunca fue tu intención lastimarme. Te quiero porque me hiciste feliz. Y por eso te perdono, Hoy y siempre querido amor, Porque te quiero incondicionalmente. Martinez Mía Nahiara 4° 3°tm.

Poema L.P. 4to 3ra TM.

  Una enfermedad Inevitable Para sentir el dolor, tenemos que estar en él Ya que lo externo no siente, lo aprecia Lo subestima, lo califica, lo confunde Uno mismo define su dolor Como una enfermedad inevitable que deja secuela Como una herida deja cicatrices y un golpe, debilidad. El dolor es daño Y aunque no lo vemos Luchamos con él a cada momento A veces perdemos y otras, lo vencemos. L.P. 4to 3ra TM.

Insomne Felipe Cospide Voiro 4°3™

  Insomne Los sueños son muy peligrosos Pueden ilusionar a alguien que está en un pozo Como también destruir una vida hermosa Inundar de oscuridad un mundo de rosas A mí, la verdad, me da miedo soñar Estar en otro mundo donde todo es irreal Donde todo lo bueno puede pasar O la maldad más absoluta te puede acechar Por esas razones no suelo soñar aunque sea bueno o malo, me hace mal Esos pensamientos me van a perseguir Hasta el día de mi final Felipe Cospide Voiro 4°3™

Los Sentidos Recuerdan Veronica Rivero 4°3°

  Los sentidos recuerdan Hay tantos detonantes para recordar, que se sienten como un constante rasguño en el alma. No quiero, no quiero ser él, no quiero dañar, pero mucho menos huir, porque es algo que él hizo. Suelo tener las uñas rojas, me acercan a ser más femenina, cosa que él odiaba; odiaba que mi feminidad no estuviera determinada por su atención. Tener las uñas así me ayudó a hacer lo que hacemos la mayoría de las mujeres una vez en la vida, defenderse. Me miro al espejo y veo líneas, las odio aunque siga caminando en línea recta. Camino los sábados bajo la lluvia. Los martes escucho las hojas crujir bajo mis pies, y los viernes me siento en un banco, a respirar aire envuelto de olor del jazmín. El jazmín trae recuerdos, recuerdos teñidos de rojo, lo trae a él. Lo trae acariciándome la mejilla con suavidad. Me encuentro con su silueta llegando en la oscuridad después de extrañarlo. Lo trae a él ayudándome a pintar mis uñas cuando me fallaba la mano hábil. Lo trae a él viéndome

Matías, una investigación en primera persona Lautaro González, 1ero 2da Turno Noche

Matías: una investigación en primera persona Escritura a partir del cuento Una coartada a prueba de bomba de Giorgio Scerbanenco. Soy Matias, el hermano de Agustina. Hoy a la tarde cuando estaba paseando al perro me fui al parque Avellaneda. Noté que  Buffy se comportaba de manera extraña : tiraba de la correa para dirigirse a un lugar oscuro entre los arbustos. Entonces lo seguí para ver qué quería y quedé paralizado al ver  un cuerpo tirado sobre las hojas secas. Me sentí shockeado pero igualmente decidí acercarme y descubrí con horror que era Agustina, mi hermana. Estaba  muerta, Inmediatamente llamé a la policía. Como tardaban mucho en llegar. observé algunos detalles de la escena del crimen. Agustina no tenía huellas de sangre, solo unas marcas profundas en el cuello. Vestida con una remera roja con jeans. Del escote colgaban los lentes de sol de Thiago. Sentí bronca. Nunca me gustó ese tipo- Tuve un mal presentimiento desde el día en el que lo conocí y se lo decía  a Agustina per