El suspiro de las Hojas Nayla Vecchioni 2.1 Turno Mañana

 Era un día de otoño cuando sucedió, una tarde, mejor dicho, y todo en una pequeña zona de Canadá. Un joven de cabellos blancos, ojos grises y piel aperlada estaba sentado en el sofá de la sala de su casa, junto a su pareja, un chico de tez morena clara, pelo café con destellos morados y ojos miel. Ambos chicos se encontraban viendo una película de su género favorito, terror. 

Mientras que ellos miraban atentos la pantalla, las hojas de afuera volando gracias al viento, que decía como se aproximaba el invierno, cosa que a ambos jóvenes no les causaba molestia, las cosas frías les fascinaban, además de que, el de cabello blanco tendría una excusa perfecta para abrazar cuantas veces quisiera a su pareja, cosa que en estaciones más cálidas no era tan posible.

En una de las partes más intensas y fantásticas de aquella película, la luz se fue de la nada, causando un grito de susto por parte del moreno.

-ya cálmate, fue solo un corte de luz- le dijo el oji gris a su novio, que se abrazaba a una almohada.

-¡son señales! ¿En la película antes de que ese monstruo de hojas apareciera se les había cortado la luz a los protagonistas, y ¿sabes que eran? ¡Eran una pareja!  - el de tez morena se estaba desesperando un poco, hasta que sintió unas caricias en su pelo, al mirar al que se encargaba de eso, noto a el de tez blanca mirándolo preocupado.

-a veces tu imaginación me asusta- le dijo y luego se levantó, tomando la mano de su pareja –vamos a ver que sucedió sí? Apenas veamos a un monstruo corremos a casa de mi tía, bien? - le dijo el oji gris al de orbes miel, el cual asintió y abrazo el brazo de su acompañante.


Así, ambos chicos salieron de la casa, no sin antes sentir un suspiro que recorrió la nuca de ambos, haciéndolos pegarse más.

-oíste eso?! ¡Seguro fue el monstro de las hojas! ¡Volvamos ahora! -

-puedes dejar de ser tan paranoico por un solo segundo? Sólo fue el viento, nada más que el simple y frío viento que sopló las hojas caídas-

Luego del pequeño susto, ambos chicos caminaron por la calle, viendo como en las otras casas de su zona tampoco tenían luz.

-vez? ¿Fue un simple corte general. ¿Que sucede? ¿Viste algo malo? - el de tez blanca miro a su pareja, al notar como este lo miraba asustado.

-No, pero…. Sí escuché algo… venía de la casa de tu tía…- el de ojos miel abrazó a su novio, muy asustado.

-Hey, hey… tranquilo- el de orbes grises le acariciaba la espalda a su acompañante –y que decía esa voz? ¿Qué escuchaste?

-La voz?... No la entendí muy bien, parecía ser simplemente un suspiro, un suspiro que venía de la hojas-

-un suspiro de las hojas? - el de cabello blanco lo pensó unos segundos y luego tomó la mano de su pareja –creo que ya sé que es ese “suspiro”- le dijo con una sonrisa, mientras caminaba con su novio siguiéndole.

Al rato, ambos llegaron a un pequeño almacén, que se situaba detrás de la casa de la tía del de pelo blanco, de donde salió un salió un señor con un soplador de hojas, el cual sopló algunas hojas y dejaron que el aparato dejara salir un sonido a viejo.

-Así sonaba tu suspiro de hojas? - vio cómo su pareja se quedaba boquiabierto y luego asentía.

-si… así sonaba-

El de ojos grises soltó una risa, recibiendo un golpecito en su brazo por parte de su novio.

-no te burles de mí! -

-jejeje, no me burlo de ti bobito, me rio de cómo solo una maquina hizo que nos asustamos- lo tomó de las manos y le besó la mejilla.

Segundos luego de su escenita, vieron como la luz volvía, por lo que se hicieron una carrerita a la casa del pálido, llegando justo para el final de la película.

-y dime, le sigues teniendo miedo al monstro de hojas? - le comentó con una sonrisa.

-solo un poco… y deja de sonreír así! Ya te quiero ver con la próxima película- le dijo con una sonrisa maquiavélica, poniendo una película que sabía que a su novio le causaba miedo.


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